17 octubre 2007
Hablemos del oro
15 octubre 2007
Algo se mueve en la telefonia
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La auténtica bestia de las operadoras de telecos ya está aquí. La voz sobre IP, o servicio de llamadas realizadas de forma gratuita o a muy bajo precio por internet, se ha colado en la redes exclusivas y ultra vigiladas de la telefonía móvil. El último operador de servicios celulares con red propia en llegar al mercado español, Yoigo, ha detectado que un amplio grupo entre los abonados a su servicio utiliza sus teléfonos móviles y las tarjetas de datos celulares para ordenador portátil como soporte de llamadas gratuitas a través de internet. Johan Andsjo, el joven consejero delegado sueco de la empresa participada por TeliaSonera y ACS, ha explicado que en Yoigo son conscientes del paso trascendental que va a suponer esta decisión, pero a pesar de todo han acordado permitir que los clientes se beneficien de esta facilidad. Andsjo explica que el desarrollo de la voz gratuita sobre internet es una consecuencia directa de la implantación de la banda ancha en la telefonía celular. En esta dinámica, considera que es justo que los clientes puedan aprovechar las ventajas que les reporta la creciente potencia de las nuevas redes y de los nuevos terminales que están pagando. En consecuencia, no cree que sea justo que se capen tales potencialidades, sea por la vía normativa, o por procedimientos tecnológicos y tarifarios. Aunque el ejecutivo de Yoigo no quiera reconocerlo abiertamente, la permisividad de la operadora con el desarrollo de las llamadas gratuitas por internet en su red tiene un evidente componente de reclamo para los sectores más jóvenes de la telefonía celular. La operadora confía conseguir con esta estrategia una amplia cuota entre los usuarios de esa franja de edad. Johan Andsjo admite que si el uso de las llamadas gratuitas desde internet se populariza de forma rápida, existe el riesgo de que la red de datos de la compañía vea crecer de manera exponencial el tráfico y aumente el riesgo de incurrir en cuellos de botella en la capacidad. El ejecutivo dice que “será un problema nuestro que deberemos solucionar con el incremento del número de equipos de red”. La decisión de no impedir el uso de la voz gratuita por internet desde las redes de móvil va a obligar a Yoigo a realizar un esfuerzo de comunicación para explicar a sus usuarios que ésta es “una prestación en la que no podremos garantizar un nivel de calidad y estabilidad en la conexión”. Para hacer llamadas de voz “con todas las garantías que exige el servicio, tendrán que seguir utilizando la vía celular convencional”. Existen dos pilares en los que se apoya la posibilidad real de los clientes de Yoigo de realizar llamadas gratis desde internet. El primero es la capacidad de la red de tercera generación instalada por la operadora que ofrece el mínimo de banda ancha en tráfico de datos que exige este servicio. El consejero delegado advierte que el acceso a los servicios de voz sobre internet desde la red de Yoigo sólo es posible en las grandes ciudades españolas donde la compañía tiene su propia infraestructura. El segundo pilar es la tarifa plana de 1,20 euros por día que ofrece la operadora para conectarse a internet desde el teléfono móvil sin que posteriormente se imponga ningún tipo de limitación para la navegación, ni en tiempo ni en cantidad de consumo de tráfico de información. Un chollo con muchas limitaciones Los competidores de Yoigo dominan a la perfección el debate sobre el asalto de la voz gratuita sobre internet a las redes celulares. Telefónica Móviles, Vodafone y Orange niegan que en sus redes o terminales se imponga ningún tipo de cortapisa tecnológica para el impedir el uso de la voz IP. Un portavoz de Vodafone explicó los técnicos de su compañía estiman que con las redes 3G básicas ningún operador puede soportar conversaciones de voz sobre internet con el mínimo de calidad que exigen los usuarios. Indica además, que la supuesta gratuidad no es tal ya que siempre se paga la tarifa de acceso a la red y para llamadas a teléfonos convencionales existe un precio por minuto. Según un estudio de Vodafone la voz sobre internet en las redes de telefonía móvil no comenzará a tener una cierta relevancia hasta el año 2015. “Entonces los precios de las llamadas de móvil convencional serán tan baratas como las IP”. Los técnicos de Yoigo sugieren que la limitación impuesta al servicio por sus competidores se produce porque sus tarifas planas de acceso a datos desde el móvil o los PC portátiles con conexión celular tienen siempre algún tipo de restricción. O bien ponen el tope en una determinada cantidad de megas o gigas trasvasados, y después se fija un sobre coste por la navegación adicional, o se abstienen de marcar un precio adicional, pero bajan drásticamente la velocidad de transmisión cuando se sobrepasa el volumen de bytes contratados. |
02 octubre 2007
Los artistas cambiachaquetas
Oda a Francisco Franco, autor Victor Manuel

Hay un país
que la guerra marcó sin piedad.
Ese país
de cenizas logró resurgir.
Años costó
su tributo a la guerra pagar.
Hoy consiguió
que se admire y respete su paz.
No, no conocí
el azote de aquella invasión.
Vivo feliz
en la tierra que aquél levantó.
Gracias le doy
al gran hombre que supo alejar
esa invasión
que la senda venía a cambiar.
Otros vendrán
que el camino no habrán de labrar.
Él lo labró,
a los otros les toca sembrar.
Otros vendrán,
el camino más limpio hallarán.
Deben seguir
por la senda que aquél nos marcó.
No han de ocultar,
hacia el hombre que trajo esta paz,
su admiración.
Y por favor pido siga esta paz
(Cosas de la Memoria Histórica)
27 septiembre 2007
Los trapos sucios de la monarquia y la justicia
EL REY JUAN CARLOS, MANUEL PRADO Y COLON DE CARVAJAL Y EL JUEZ ENRIQUE BACIGALUPO
La historia es conocida, aunque merece ser recordada, siquiera a grandes rasgos, para que tanta ignominia no caiga en el olvido. Tuvo su origen en la invasión de Kuwait por Sadam Husein, lo que motivó la intervención norteamericana y británica para expulsar a los invasores y volver a instalar a la familia Al Sabah al frente del emirato. Solo al final de la guerra se supo que, además de los pozos de petróleo, habían ardido algo así como 55.000 millones de pesetas de la época que la Kuwait Investment Office (KIO) mantenía en las cuentas de su filial española, el Grupo Torras. Resulta que una buena parte de aquella cantidad se utilizó para el pago de favores políticos realizados en pro de la liberación del emirato, en concreto para permitir que los aviones de la USAF pudieran utilizar las bases españolas para repostar en sus periplos al Medio Oriente. Al menos esa es la excusa que los sinvergüenzas de turno pusieron para sacarle los dineros a KIO.La nueva rama de los Al Sabah que tras la retirada iraquí se instaló en el emirato pronto se dio cuenta del timo y procedió a querellarse en Londres y Madrid contra el presidente de KIO, Fahad Mohamed Al Sabah, miembro de la familia reinante, que ovejas negras hay en todas partes, contra su primer ejecutivo, Fouad Khaled Jaffar, y contra el presidente de Torras en España, Javier de la Rosa, quien, en declaración jurada ante la Corte de Londres reconoció en su día haber entregado a Manuel Prado y Colón de Carvajal hasta 160 millones de dólares, de los que el propio manco ha reconocido en sede judicial haber recibido 100 millones –en dos entregas de 80 y 20- de nada, algo así como 15.000 millones de pesetas de la época, recepción que justificó como “el pago de dictámenes y trabajos de asesoría por él realizados para De la Rosa”.
Testigo del episodio en las alturas fue Sabino Fernández Campo, ex jefe de la Casa del Rey, a quien un día el Monarca pidió que acudiera al piso que De la Rosa solía utilizar durante sus estancias en Madrid, un hermoso penthouse en el 47 del Paseo de la Castellana, para que transmitiera al catalán el siguiente escueto mensaje:
-Vas a ir a ver a Javier de la Rosa a este número del Paseo de la Castellana y le vas a decir que, de parte del Rey, todo está arreglado y que muchas gracias.
-Pero bueno –quiso saber Sabino, despistado- ¿no hay que decir de qué se trata?
-No, nada. Tú limítate a transmitirle lo que te he dicho.
Y dicho y hecho. Fernández Campo cumplió su misión, certificando que el dinero había llegado a su destino. La gente más enterada de entre el madrileñeo nuestro de cada día se las prometía felices maquinando cómo se las iban a ingeniar los Tribunales para hacer como que juzgaban sin que saliera a relucir la figura que bajo ningún concepto tenía que salir por ser tema tabú. ¡Ingenuos!
Tras años de dilaciones, la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, presidida por el magistrado Gómez Bermúdez, condenó el 23 de junio de 2006 a Javier de la Rosa a cinco años y dos meses de prisión por un delito continuado de apropiación indebida y otro de falsedad documental en las operaciones Pincinco (300 millones de dólares que volaron durante la Guerra del Golfo, incluidos 80 de los 100 pagados a Prado) y Oakthorn (préstamo de 105 millones). Por los mismos delitos fue también condenado a tres años y ocho meses el abogado de Torras, Juan José Folchi; a un año y seis meses el ex consejero delegado, Jorge Núñez, y a otro año por apropiación indebida Manuel Prado y Colón de Carvajal, nacido en Quito y con residencia en Suiza, ex diplomático e intendente real, cargo que tradicionalmente designa a la persona encargada de manejar los dineros privados del Rey, en este caso Juan Carlos I.
Los juicios celebrados a cuenta de las distintas piezas que componían el caso KIO se han convertido en una gran farsa, representación de esa escopeta nacional que ha supuesto la obligación legal de condenar al dante y la necesidad real de dejar que el tomante se vaya de rositas. En otras palabras: cinco años y dos meses a De la Rosa por regalar 80 millones de dólares de dinero ajeno, y solo un año para Manolo Prado por embolsarse sin la menor explicación ese mismo dinero ajeno. Justicia a la española.
Todos los condenados plantearon recurso de casación ante el Tribunal Supremo, cuya Sala de lo Penal (ponente Luis-Román Puerta) dio a conocer su fallo el pasado viernes, 21 de septiembre, fallo que, como todas las cosas trascendentes que ocurren en la España anestesiada, ha pasado de puntillas ante la opinión pública. Básicamente el tribunal ha ampliado la sentencia para Javier de la Rosa a siete años de prisión, leña al mono que es de goma, que ya se sabe que el único corrupto que ha existido en la Historia de España se llama Javier y se apellida De la Rosa, elevando igualmente la condena de Jorge Núñez a cinco años de cárcel, mientras que confirma las de Folchi, y el añito al diplomático Prado y Colón de Carvajal.
Entre los cinco magistrados de la Sala figura el ínclito Enrique Bacigalupo, juez de procedencia argentina que ha dado a la Justicia española tardes de gloria tan sonadas como la condena de Javier Gómez de Liaño, caso Sogecable (es decir, Jesús Polanco), por una supuesta prevaricación que, en ausencia de pruebas, él, experto psicólogo como tantos argentinos, fue capaz de detectar infiltrándose hábilmente en el cerebro del denunciado. Siempre arrimado al árbol del PSOE y con concomitancias más que evidentes con el grupo de prensa que acabó con la carrera de Liaño, su presencia en el tribunal resultó decisiva para que tan injusta condena se hiciera carne. Y ahí sigue, firme en el Supremo, siempre dispuesto para los trabajos especiales, sin que el CGPJ haya tenido a bien considerar su escasa adecuación para pertenecer a tan alto Tribunal.
Pues bien, ocurre que el gran Bacigalupo se ha aparecido de nuevo en carne mortal para rescatar del oprobio a Manolo Prado con esta sentencia (200 folios). Porque resulta que el tribunal, que ha desechado la práctica totalidad de los motivos de casación alegados por el resto de condenados, ha tenido a bien estimar dos de los tres presentados por Prado (vulneración del principio de presunción de inocencia, y del derecho a la tutela judicial efectiva y a un proceso con todas las garantías...!), rechazando el tercero que reclamaba la prescripción. Y ahí ha surgido el audaz Bacigalupo, formulando un voto particular según el cual “el Magistrado que suscribe discrepa del fallo de la sentencia de la mayoría, por entender que debió ser estimado el motivo tercero del recurso de Don Manuel Prado y Colón de Carvajal y, consecuentemente, declarar la prescripción de la acción penal de acuerdo con los arts...”
Don Enrique, en suma, quería y quiere a don Manuel en la calle, limpio de polvo y paja, que aquí no ha pasado nada. En la calle y a disfrutar de los 100 millones birlados al moro Muza, o de las migajas que hayan ido a parar a su orilla. Prado, por cierto, era la persona a la que el ex presidente Felipe González se refería cuando, frente a Sabino Fernández Campo, advertía: “¡Y dile a Manolo que se conforme con el 2%, porque cobrar el 20% es una barbaridad...! Aludía Felipe a las supuestas comisiones del petróleo importado por España de algún país árabe. Estas son las cosas que deberían preocupar seriamente a la institución monárquica y a sus defensores, algunos tan novedosos como escandalosamente interesados, más que la quema callejera de cuatro retratos por parte de cuatro patanes maleducados.
26 septiembre 2007
A lo que hemos llegado........
La Armada niega a un cabo el permiso por su boda con una transexual
El marino denuncia a sus superiores y pide la baja para recibir tratamiento psiquiátrico
MARÍA PAMPÍN - Santiago - 26/09/2007
"No tenemos derecho a ejercer nuestros derechos". Naima Pedreiras, una transexual casada con un cabo de la Marina, Pedro, denuncia que a su marido le negaron el permiso por matrimonio por no tener "una boda normal". El acoso laboral al que fue sometido, argumenta, lo condujo a una baja por depresión. Los hechos fueron denunciados, pero Pedro sólo quiere que le concedan un traslado forzoso para abandonar su puesto en Ferrol.
El permiso de 15 días por matrimonio se convirtió para Pedro Rodríguez en una baja por depresión y la presentación de una denuncia por acoso laboral en la capitanía de Ferrol. Este cabo de la Marina se casó el pasado mes de julio con Naima Pedreiras, una transexual gallega, lo que a su capitán de intendencia no le pareció motivo suficiente para un permiso por boda. Naima habla por su marido y cuenta que cuando Pedro se dirigió al capitán para solicitar el permiso éste se negó argumentando que lo suyo no era una boda.
"En los tiempos de Franco ya estarías muerto, rojo maricón", le espetó su superior. Tras la negativa y el tratamiento despectivo llegó la amenaza: "Te voy a tener vigilado", advirtió el capitán de intendencia, siempre según la versión de Naima.
Pedro se vio entonces relevado de sus tareas administrativas en el servicio de repuestos -"que ahora realizan marineros rasos", afirma Naima- para cumplir con el trabajo de los marineros rasos y comenzar a limpiar los almacenes. La vigilancia consistía, dice Naima, en llamarlo constantemente a su despacho para reprenderle con cualquier motivo. Dentro del trabajo tampoco encontró apoyo entre sus compañeros, "estaba despreciado por todos" y sólo puntualmente encontró algún reconocimiento de su injusticia.
La situación condujo a Pedro a una baja por depresión y a necesitar un tratamiento psiquiátrico. Desde el 14 de agosto, su situación está denunciada ante la policía, pero Pedro trató además de conseguir un traslado forzoso por la vía militar, la principal petición del matrimonio para evitar volver a un ambiente de trabajo "hostil". Naima y Pedro reclaman la atención de los partidos políticos, tras obtener la callada por respuesta en sus cartas a los presidentes del Gobierno y la Xunta. "La Armada sigue en los tiempos de Franco", apostilla Naima.