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04 noviembre 2008

El dolor

El dolor también tiene sexo

Los circuitos cerebrales reaccionan de forma diferente en hombres y mujeres



Experimentos en animales descartan que las diferencias sean psicológicas


La morfina tiene menos efecto en ellas que en ellos


Un estudio de la Universidad de Georgia en Atlanta (EE UU) realizado en pacientes con dolor crónico, liderado por la profesora Anne Murphy, ha descubierto que los hombres reaccionan activando un circuito que une la región media del cerebro conocida como sustancia gris periacueductal con la médula rostroventromedial, y de ahí con la médula espinal. Este circuito es responsable de la percepción del dolor y también de la liberación de endorfinas que lo combaten.


Cuando esto sucede, la morfina, una de las drogas opiáceas más utilizadas como analgésico, es el fármaco que mejor funciona en hombres. Sin embargo, el estudio demostró que ante un dolor persistente de tipo inflamatorio, el mismo circuito se activaba menos en mujeres y, por tanto, la morfina era mucho menos efectiva para calmarlo. "Utilizando diferentes técnicas hemos demostrado", explica la profesora Murphy, "que la morfina es claramente ineficiente en mujeres".


Pero el estudio ha deparado algunas sorpresas: "Resulta muy extraño que, a pesar de que este canal se activa mucho menos en mujeres que en hombres y, por tanto, responden menos a la morfina, las mujeres tienen una red de conexión más densa entre la sustancia gris periacueductal y la médula rostroventromedial. La razón por la que esto ocurre es un misterio", explica Murphy, quien subraya que esa zona del cerebro interviene en procesos relacionados con la emoción, el miedo y la agresión.


En general, en todas las patologías que cursan con dolor se observa una mayor proporción de mujeres que de hombres, pero hay, además, una serie de enfermedades que comportan dolor crónico en las que la incidencia en mujeres es tan mayoritaria que se consideran típicamente femeninas. Es el caso de la migraña o de la fibromialgia, en las que hasta la luz puede llegar a producir dolor y en las que por cada hombre afectado puede haber nueve mujeres.


Pero hasta los genes vinculados con el dolor podrían tener un componente de género. Así lo demostró la investigación de Jeffrey Mogil, de la Universidad McGill en Montreal, Canadá.

En experimentos con ratones de ambos sexos se bloqueó el receptor NMDA para suprimir el dolor. Esta supresión no tuvo ningún efecto en las hembras. Más tarde, se demostró en otros experimentos que la versión femenina de NMDA podría ser el receptor MC1R, codificado por el gen Mc1r.


"Si llevas al laboratorio a hombres y a mujeres y los sometes a pruebas objetivas, con distintos tipos de estímulos dolorosos, no siempre hay una diferencia pero, cuando la hay, siempre va en el mismo sentido. Las mujeres o bien tienen una menor tolerancia al dolor o una mayor sensibilidad. Unas veces las diferencias son mayores que otras, pero hay evidencia de que mujeres y hombres procesan el dolor de forma diferente, utilizan distintos circuitos del cerebro, distintos elementos químicos y hasta cierto punto, distintos genes", afirma Mogil.


No todos los investigadores están de acuerdo en que hay una base fisiológica, y atribuyen las diferencias a cuestiones psicológicas. Magdi Hannah, responsable de la Unidad del dolor del King's College de Londres, observa: "En el dolor hay un fuerte componente de percepción y los estudios demuestran que las mujeres buscan ayuda antes. Incluso en condiciones en las que hombres y mujeres sufren la enfermedad por igual, tres de cada cuatro personas que piden ayuda son mujeres". Mogil no lo ve así: "Hay estudios en los que se ha excluido el factor psicológico y todavía se observan diferencias entre hombres y mujeres. La parte psicológica es importante, pero no lo explica todo. Y los resultados se han confirmado en experimentos con animales, donde los factores culturales o psicológicos están excluidos".

Estudios demasiado masculinos


Hasta el 87% de los experimentos sobre el dolor se realizan de forma sistemática utilizando sólo animales del sexo masculino, para tratar de evitar los cambios hormonales a los que se ven sometidas las hembras. Pero recientes investigaciones, que muestran diferencias en los circuitos cerebrales o en las partes del cerebro que están involucrados en el procesamiento del dolor en ambos sexos, empiezan a cuestionar seriamente que las conclusiones de estos estudios puedan ser extrapolables a las mujeres.


"Hace 15 o 20 años en Estados Unidos se introdujo una ley que obliga a realizar los experimentos clínicos tanto en hombres como en mujeres, salvo que hubiera razones de causa mayor. Sin embargo, esto no sirve de mucho si la investigación básica sigue utilizando únicamente animales del sexo masculino. Al fin y al cabo, los experimentos clínicos dependen enormemente de la investigación básica y nadie sabría qué hacer si los mismos experimentos no se hubiesen realizado antes con animales", explica Jeffrey Mogil.


"La idea de no hacer experimentos con mujeres porque cuando tienen la regla sus hormonas pueden afectar a los resultados es absolutamente ridícula, ya que es posible controlar en el estudio todos estos factores. Todo lo que se ha hecho en hombres se tiene que repetir en la versión femenina, porque parece cada vez más claro que no se puede asumir que los dos sexos compartan los mismos sistemas fisiológicos. No hay certeza de que lo que se presume de los hombres pueda ser también verdadero en el caso de las mujeres", afirma Murphy.


"En cualquier caso, si hubiese que elegir un solo sexo, sería mejor desde mi punto de vista elegir a la mujer, ya que es el sexo que más sufre el dolor y a la que más pueden ir destinados los resultados de las investigaciones", concluye.


08 octubre 2008

El futuro de la humanidad

Las «doce plagas» del cambio climático

Alertan de que las enfermedades del mundo animal pueden dar el salto a los humanos


La Sociedad para la Conservación de la Fauna Salvaje (Wildlife Conservation Society-WCS) alertó ayer en el congreso de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) que se celebra en Barcelona que el cambio climático traerá de la mano la propagación de doce graves enfermedades a través de los animales. Lo dijo Steven Sanderson, presidente de la oenegé, en una conferencia de título clarificador: Las Doce de la Muerte: enfermedades del mundo natural en la era del cambio climático.
La teoría de Sanderson es que las enfermedades infecciosas, hoy convertidas en endémicas en determinados países, podrían explotar con un cambio de temperaturas o un aumento de las precipitaciones y dar el salto para llegar a todo el mundo. Sanderson comentó que «el 60% de los patógenos susceptibles de afectar a los humanos, y más del 75% de los surgidos en las últimas dos décadas, son de origen animal» y el doctor William Karesh, que participó en el estudio, añadió: «Toda perturbación en el medio ambiente tiene efectos inmediatos sobre los animales salvajes porque no pueden adaptarse rápidamente».
Unas son mortales; otras, debilitantes o crónicas, y todas comparten un rasgo común; proceden del mundo animal y afectan a la especie humana. Los agentes transmisores son parásitos o insectos que prosperan en ambientes cálidos, mejor aun si son húmedos. Muchos de ellos han sido detectados ya fuera de sus áreas de distribución habitual. Los viajes transoceánicos y el comercio sin fronteras hacen el resto. La lista que ofrece la WCS es, cuando menos, preocupante:
Gripe aviar
Las aves, que tienen unos movimientos migratorios determinados, pueden verse alteradas por los cambios bruscos de tiempo, tanto por el exceso como por el defecto de lluvias y vientos impredecibles. Esto lo saben los gobiernos, que, desde el 2003, ven con preocupación cada temporada de gripe en Asia (ahí empieza), ante la posibilidad de que el virus más fuerte de todos, el H5N1, mute y pueda transmitirse entre humanos.
Marea roja
Son plagas más o menos controladas, pero el florecimiento de ciertas algas en la costa se puede descontrolar con las variaciones de la temperatura ambiental y del mar. Peligrosas, pueden llegar a ser mortales para las personas que consuman animales infectados. En Galicia, los mariscadores y bateeiros saben de su poder.
Parásitos intestinales
Los problemas diarreicos se suceden tras cada catástrofe por la contaminación de las aguas y porque, al variar los niveles del mar, los parásitos intestinales, muy habituales en el agua, pueden permanecer tiempo en contacto con los humanos.
Enfermedad del sueño
Endémica en gran parte del África central la enfermedad del sueño puede llegar al continente europeo a través de las migraciones o conforme el calor va subiendo por el hemisferio norte. Los sistemas que primero sufren la enfermedad son el cardiovascular, renal y endocrino.
Tuberculosis
El mal está actualmente muy vinculado al sida, pero también afecta a millones de animales en toda África. Es, de hecho, la enfermedad infecciosa con mayor prevalencia en el mundo. La relación entre animales y hombres puede fortalecer el desarrollo de una dolencia que nunca se ha erradicado completamente de Occidente.
Fiebre amarilla
Las lluvias también propician el desarrollo de la fiebre amarilla, a través de los mosquitos que la transmiten. Brasil y Argentina están sufriendo un gravísimo problema sanitario que ha aconsejado tomar medidas militares en la selva.
Cólera
Su nombre es, junto al de la peste, sinónimo de muerte. La transmite una bacteria que se reproduce, con la eficacia que caracteriza a este grupo de seres vivos, en el agua y los alimentos contaminados. La progresión de huracanes, terremotos y desastres naturales en lugares cálidos no hace más que convertir las ciudades en hervideros de infección donde la Vibrio cholerae vive a sus anchas.
Peste
También está vinculada a la pobreza y suciedad. La peste se transmite por una bacteria que vive en unas pulgas que tienen en las ratas a sus más importantes huéspedes. Si faltan los roedores, los insectos no dudan en saltar a los humanos. Una vez contagiada una persona, puede extender la peste con enorme facilidad sin necesidad de tener contacto físico con otros.
Ébola
De transmisión rapidísima, el ébola es un virus mortal que por el momento no tiene cura. Entre humanos se contagia con suma facilidad, aunque su génesis parte de las colonias de monos. Los últimos estudios indican que los brotes están muy relacionados con las variaciones inesperadas de las épocas de lluvias.
Enfermedad de Lyme
Se transmite por la picadura de una garrapata y este animal encuentra cada vez más espacio para vivir gracias al aumento de las temperaturas. Parecida a la gripe por sus síntomas, inicialmente se cura con antibióticos; si no se trata, conlleva complicaciones en las articulaciones, el corazón y el sistema nervioso.
Babebiosis
Se transmite igualmente por la picadura de una garrapata y, aunque no es mortal, convierte a su anfitrión en una persona débil a la que le afectan otras enfermedades. En los últimos años pasó de limitarse al este de África a extenderse por Europa y Estados Unidos.
Fiebre del Valle del Rift
Mortal para los animales, es un virus que se transmite por la picadura de un mosquito y que ya se ha localizado desde Somalia al norte de África y últimamente también en Arabia Saudí.



25 mayo 2008

Los peligros del Sol

Un lunar nuevo, negro y que crece



Los especialistas insisten en que la prevención es la herramienta para evitar los tumores de piel, para ello lo fundamental es una adecuada protección solar


«El melanoma se relaciona con exposiciones intensas y discontinuas al sol. El riesgo es quemarse», advierte Eduardo Fonseca, jefe de dermatología del Complejo Universitario Hospitalario Juan Canalejo de A Coruña. El melanoma, aunque también tiene una base genética y se ha constatado su aparición en zonas de mínima exposición solar, está relacionado con las quemaduras intensas propias de la infancia y adolescencia, mientras que los otros dos tipos de cáncer de piel, los carcinomas basocelular y espinocelular, se asocian a la acumulación de las exposiciones a lo largo de los años. En ambos casos, una adecuada protección ante el riesgo solar es fundamental. Y la prevención la mejor arma.


1 ¿Qué radiaciones se asocian con los cánceres de piel? Las radiaciones ultravioletas de tipo A y B. Las segundas, que son las que originan las quemaduras que propician los melanomas, son propias de los meses de verano. Un nivel de radiación ultravioleta 7 ya se considera alto y es necesario protegerse adecuadamente, bien con cremas solares o con ropa y gorras. En Galicia, niveles 7 ya se han observado desde el mes de abril, con lo que acudir a la playa en esas fechas sin protección constituía un factor de riesgo. La radiación ultravioleta A es la responsable del bronceado y no suele generar quemaduras, pero sí se asocia a los tumores cutáneos basocelular y espinocelular y al envejecimiento y otras alteraciones de la piel. El riesgo es que aparecen todo el año con la presencia del sol, con lo que también es conveniente tenerlo en cuenta.

2 ¿Los medicamentos pueden aumentar el riesgo de quemaduras? Sí. Hay que tener muy en cuenta a la hora de leer los prospectos las incompatibilidades con la exposición al sol. Gran número de fármacos para tratar el acné, cáncer, diabetes o hipertensión, entre otras muchas enfermedades, producen fotosensibilidad, con lo que el riesgo aumenta.

3 ¿Nos podemos quemar en un día nublado? Sí. Los dermatólogos insisten desde hace muchos años en este aspecto. La radiación solar, en vez de ser directa, es difusa, pero igualmente peligrosa. Además, si se está en la playa hay que tener en cuenta que los rayos ultravioletas también pueden alcanzar indirectamente la piel humana al reflejarse sobre diversas superficies. El agua del mar, por ejemplo, refleja un 20% de esta radiación y la arena del 15% al 25%.

4 ¿Ante qué síntomas debo acudir al especialista? «Ante una lesión pigmentaria que se crea que es un lunar nuevo, sobre todo si es negro y crece. Entonces debe acudir a su médico de cabecera», responde José Miguel Domínguez, jefe de dermatología del hospital Cristal Piñor de Ourense. También, aunque tenga otros lunares benignos, si uno de ellos se ennegrece y aumenta de tamaño (ver gráfico) es aconsejable consultarlo. Los melanomas, a diferencia de los lunares comunes, son asimétricos, tienen bordes irregulares, tonos que van del marrón, rojizo y negruzco y un diámetro mayor de seis milímetros.

5 ¿Y si son otros tumores cancerígenos? El carcinoma basocelular, que se origina en las células basales de la epidermis es el más frecuente y se da más comúnmente en zonas expuestas al sol: cara, oído, dorso de las manos, nariz, cuello y hombros. Suele aparecer como un grano de superficie brillante que crece durante años sin producir daños aparentes, aunque en ocasiones se ulcera. El carcinoma espinocelular, que se origina en las células epidérmicas, que suele aparecer a partir de los 50 años, es similar al anterior y se da en las mismas zonas, solo que crece mucho más rápidamente. Tiene apariencia de protuberancia rojiza firme.

6¿Cuándo puedo tomar el sol sin riesgo en verano en la playa? Los dermatólogos ofrecen siempre la misma regla: «Si la sombra es más corta que la altura no hay que exponerse al sol; si la sombra es más larga se puede tomar el sol con precaución». Esta frase, traducida, viene a significar que es preferible evitar la exposición en las horas de mayor actividad solar, entre las doce del mediodía y las cinco de la tarde.

7 ¿Durante cuánto tiempo es recomendable? Cuando empieza el verano es conveniente tomar el sol de forma progresiva, comenzando con 15 minutos durante los primeros días y 30 minutos los siguientes. No hay que sobrepasar la barrera de una a dos horas de exposición diaria y siempre es conveniente tener algún lugar con sombra.

8 ¿Cómo hay que broncearse? Las cremas solares son imprescindibles y, aunque el factor de protección depende del tipo de piel, los dermatólogos aconsejan a partir de un factor 15. Hay que aplicarse la crema media hora antes de tomar el sol para que la piel pueda absorberla y renovarla cada hora o después de bañarse. En este último caso hay que secarse bien, ya que las gotas de agua salada que permanezcan en el cuerpo pueden actuar como una lupa y producir quemaduras o manchas.

9 ¿Se utilizan bien? No demasiado, según los dermatólogos. Habría que aplicar un milímetro de crema por cada centímetro de piel, cuando en realidad se utiliza la mitad. Esto supone que en la primera toma se emplearía la cuarta parte del bote. Tampoco se extiende demasiado bien, ya que se suele dejar sin protección el 30% del cuerpo, a veces partes fundamentales como la espalda, las pantorrillas y las orejas. Las gorras y las camisetas ayudan a aumentar la protección.

17 enero 2008

La siesta es buena

Un estudio demuestra que una siesta de 90 minutos mejora la memoria a largo plazo


  • En él participaron dos grupos que tuvieron que practicar una actividad motora repetitiva.
  • Uno de los grupos sesteó durante una hora y media tras el aprendizaje mientras que el otro estuvo despierto.
  • Los que durmieron siesta mostraron una mejor interpretación de la tarea al anochecer, a diferencia del que no lo hicieron.

Una siesta de noventa minutos al día mejora la capacidad de retención de datos, según un estudio dirigido por investigadores israelíes.

En el futuro podremos acelerar la consolidación de la memoria artificialmente

El profesor Avi Karni y la doctora María Korman, del Centro para la Investigación de Comportamiento y el Cerebro en la Universidad de Haifa, atestiguan que dormir durante lo que dura un partido de fútbol consolida la memoria a largo plazo, según publica la agencia argentina Telam.

Karni afirma que aún no saben el "mecanismo exacto del proceso de la memoria que ocurre durante el sueño", pero que los resultados de la investigación "sugieren [...] que en el futuro podremos hacerlo artificialmente (acelerar la consolidación de la memoria)".

En el estudio participaron dos grupos, que tuvieron que practicar una actividad motora repetitiva basada en juntar el pulgar y un dedo, en una secuencia específica.

Mejor interpretación los que durmieron siesta

Después, uno de los grupos sesteó durante una hora y media tras el aprendizaje mientras que el otro estuvo despierto.

Los que durmieron siesta mostraron una mejor interpretación de la tarea al anochecer, al contrario que el grupo que siguió despierto.

A la mañana siguiente, ambos grupos exhibieron el mismo nivel de habilidad.

24 octubre 2007

Adelgazar sin esfuerzo

Un ensayo en ratones emula el mito de adelgazar sin esfuerzo

Los autores lograron inhibir la formación de grasa mediante señales de alta frecuencia.



El desarrollo tecnológico redujo el hambre, pero con el don dio un látigo: sudar para mantener una figura esbelta. Ahora, un nuevo estudio, publicado ayer en la edición adelantada de la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias estadounidense (PNAS) puede abrir una vía para aligerar el insano exceso graso a través de métodos menos traumáticos que el sufrido ejercicio diario.

Un grupo de científicos de la Universidad de Stony Brook, el laboratorio Spring Harbor y el Centro de Maine para la Osteoporosis (todos en EEUU) ha realizado un experimento en el que sometió a varios ratones a sesiones diarias de 15 minutos de exposición a señales mecánicas de alta frecuencia, sobre una especie de plataforma, que producía unas vibraciones casi imperceptibles. Tras 15 semanas, los roedores tratados desarrollaron un 27% menos de grasa que otro grupo que llevó la misma vida que ellos, pero no recibió las señales.

Los científicos creen que durante el desarrollo de los ratones, las vibraciones engañaron a sus células madre y las empujaron a generar células de hueso o de músculo, en lugar de producir células grasas. Así, los ratones, además de más delgados, acabaron por ser más fuertes.El hallazgo, explicaba ayer National Geographic, se produjo en parte a partir de investigaciones relacionadas con vuelos espaciales tripulados. Los autores han tratado de desarrollar un sistema para que las células madre se conviertan en células óseas, con el fin de paliar la pérdida de hueso que provoca la falta de gravedad en el espacio.

Los investigadores indican en PNAS que los resultados obtenidos podrían servir de base a tratamientos para prevenir la obesidad, atajando la formación de grasa en el momento de su desarrollo. No obstante, aún queda mucho para que los anuncios de farragosos instrumentos vibratorios pensados para convertir a los compradores en sílfides sin esfuerzo sean realidad. Como el director del estudio, Clinton Rubin, explica, “el estudio es preliminar y provoca tantas dudas como respuestas”. Aún queda mucho para comprender cómo funciona este mecanismo, adelgazar seguirá costando.

Las células de grasa también son útiles

“La razón por la que tenemos esas células es para absorber el exceso de grasa”, dice Roger Unger, de la Universidad de Texas. “Si inhibes las células grasas y sigues comiendo demasiado, los lípidos que sobren acabarán en órganos donde no es deseable que estén, como el corazón y el hígado”, continúa. Los daños para la salud, según Unger, serían aún peores que los derivados de la propia obesidad que se trata de evitar.